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¿Qué está pasando con el desempleo?


El número de estadounidenses que reciben asistencia por desempleo aumentó en 2,6 millones, llegando a más de 20,3 millones, mostró el último informe del Departamento de Trabajo. Por qué es importante: los datos sugieren que EE. UU. No hizo prácticamente ningún progreso en la reducción del desempleo durante diciembre y enero, especialmente para los afectados por la pandemia de coronavirus.

El número de estadounidenses que reciben beneficios por desempleo parecía estar disminuyendo significativamente en diciembre y para la semana del 2 de enero cayó a menos de 16 millones, el más bajo desde marzo. Pero eso se debió en gran parte a que algunos estados cerraron los beneficios para los beneficiarios de PUA y PEUC, dicen los economistas.


"La disminución no se debió a que la gente consiguiera empleo, sino a la gente que fue expulsada del sistema", dice a Axios Ernie Tedeschi, director gerente y economista de políticas de Evercore ISI. "Ahora, no es que la gente esté perdiendo nuevos trabajos, simplemente están volviendo a las listas".


La disminución en el número de beneficiarios de desempleo fue el resultado de la demora del Congreso en aprobar legislación para extender programas especiales como Asistencia por desempleo pandémico y Compensación por desempleo de emergencia pandémica. Eso se vio exacerbado por la decisión del presidente Trump de esperar días para firmar el proyecto de ley una vez aprobado.

El gobierno de Biden dijo el jueves que había asegurado 200 millones de dosis más de vacunas contra el coronavirus, suficientes para inocular a todos los adultos estadounidenses, pero el presidente Joe Biden advirtió que los obstáculos logísticos probablemente significarían que muchos estadounidenses aún no habrán sido vacunados para fines del verano.


Las dosis adicionales equivalen a un aumento del 50% en la vacuna, y le darán a la administración la cantidad de dosis que Biden dijo el mes pasado que necesita para cubrir a 300 millones de personas para fines del verano. Pero seguirá siendo difícil hacer llegar esos disparos a los brazos de la gente. Ambas vacunas son regímenes de dos dosis, espaciadas entre tres y cuatro semanas. Biden lamentó el desafío logístico "gigantesco" que enfrenta durante una aparición en los Institutos Nacionales de Salud. También expresó abierta frustración con la administración anterior.